Critica y apología
- Bruno Venegas
- 22 may 2020
- 2 Min. de lectura

Todos en algún momento hemos excusado a un tercero por algo hecho, dicho u omitido, esas justificaciones se les llama apología; De acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española, apología es un discurso de palabra o por escrito, en defensa o alabanza de alguien o algo.
Por otro lado se encuentra la crítica que de acuerdo a la misma academia es: Analizar pormenorizadamente algo y valorar lo según los criterios propios de la materia de que se trate o hablar mal de alguien o de algo o señalar un defecto o una tacha suyos.

En la actualidad mexicana nos encontramos inmersos en una batalla entre ambos conceptos, donde la crítica es férrea y la apología aún más; pero aquí se presenta el dilema de la objetividad, que la RAE define como un principio complementario al de imparcialidad que exige actuar atendiendo a criterios objetivos, relacionados con el objeto sometido a consideración y nunca con los sujetos interesados ni con el sentir personal de quien actúa.
Crear falsas equivalencias morales es una forma de apología, donde sin importar el contexto, se "compara" lo hecho por el defendido, contra lo hecho por otra persona, con el fin de descalificar la crítica; en el México actual, vivimos en el reino de la apología, donde diariamente se deshecha la crítica con esa contra narrativa.

Otra herramienta valiosísima de la apología es la posverdad, que es la distorsión deliberada de la realidad para que los hechos objetivos tengan menos influencia que las apelaciones emocionales, con el fin de crear y modelar la opinión pública.
El impulso a estas herramientas es la condena de muerte a la democracia, pues en una sociedad mal informada, el poderoso será el titiritero.
"No es la obediencia, sino el fin de la acción, lo que hace a uno esclavo. Si el fin de la acción no es la utilidad del mismo agente, sino del que manda, entonces el agente es esclavo e inútil para sí." Baruch Espinoza
Publicado en Twitter por @bruno_eli el 13/03/2020
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